Los postulados de la Planificación
La planificación estratégica posee varios postulados. Estos parten de la idea de que el actor que planifica está dentro de la realidad y allí coexiste con otros actores que también planifican. El problema surge cuando las visiones, deseos o necesidades de varios actores coinciden en intereses similares.
Objetivos como la participación de una empresa en el mercado o la aspiración de obtener un triunfo electoral, son propósitos que comparten diferentes actores en el mismo momento. Sin embargo, si hacemos una resta entre las ganancias totales de los participantes y las pérdidas totales, el resultado siempre va a ser cero. Esto significa que lo que ganan unos actores lo dejan de obtener los demás. Estos objetivos pueden interpretarse en el marco de los juegos suma-cero, como muchas otras situaciones sociales: una subasta, una licitación, una solicitud de trabajo o cualquier juego deportivo (futbol, beisbol, básquet, voleibol).
Entendido el tema de intereses similares, podemos revisar los postulados planteados por Matus en relación con el enfoque de planificación estratégica situacional. El primer postulado es la ratificación de la idea central, antes expuesta, el “sujeto” que planifica está comprendido en el “objeto planificado”.
Esto hace que la realidad cambie no solo por la interrelación entre los factores que condicionan su estructura y su dinámica propia. También se modifica por las acciones contenidas en los planes de los otros actores. Cada uno tratando de modificar su entorno o realidad que interpretan, en procura de sus propios objetivos. ¿Qué pasa en un mercado cuando las empresas que participan con sus productos y servicios se plantean objetivos como, incrementar la participación en el mercado en un 3%? El mercado no se expande en función de las cuotas de participación esperadas, parece que la respuesta más clara será, algunos lo lograrán y otros no, incluso es posible que algunos retrocedan incluso en su participación actual.
El segundo postulado alude a que en la realidad coexisten varios actores con capacidades de planificación diferenciadas. Si partimos de que las acciones son una respuesta a las situaciones percibidas y los objetivos de los actores, hay varias explicaciones de la realidad y todas son válidas para el actor que la percibe e interpreta.
Entonces, ¿Cuántas realidades pueden existir al mismo tiempo? Esta parece ser el fundamento de las relaciones conflictivas o cooperativas. Cada actor elabora su narrativa de la realidad que percibe en procura de adeptos y en atención a sus intereses. La narrativa no es la realidad, la narrativa es el discurso o argumento que se construye en correspondencia con la apreciación situacional de esa realidad en procura de sus objetivos.
En las relaciones que se dan en esa “realidad” no es suficiente ni posible reducir toda la acción humana a “comportamientos” predecibles. Este es el tercer postulado. Los actores que planifican no solo se relacionan con las cosas, sino también con otros actores que son oponentes o aliados. En el juego de interacción entre actores en la realidad se requiriere, más que conocer su comportamiento. Realizar un “cálculo interactivo” o el “juicio estratégico” acerca de las acciones de los actores que procuran moldear la realidad según sus intereses.
El siguiente postulado se refiere a si el actor que planifica comparte la realidad con otros actores que también planifican, entonces necesariamente la planificación debe abarcar el problema de vencer o sortear la resistencia de los otros al plan propio.
Las interrelaciones entre actores ocurren en entornos difusos o nebulosos[1] y están sujetas a la creatividad de estos. La propia creatividad hace impredecible la siguiente acción de un actor ante las acciones del resto de los actores. De manera que a lo que se puede apelar es al cálculo interactivo o al juicio estratégico basado, no en lo que hará sino, en lo que puede hacer o puede que haga, incluso considerando el hecho que no conocemos todas las posibilidades de acción del otro acto. La creatividad responde a diferentes tipos de capacidades, cognitivas, emocionales o de intereses. Las acciones del otro actor son calculadas a partir del puede ser o de la voluntad de hacer.
El siguiente postulado se refiere a a que cualquier fuerza social lucha por objetivos propios y está en capacidad de hacer un cálculo que precede y preside la acción. Pensar la jugada antes de realizarla. Es un juego complejo en un entorno también de complejidad de situaciones dinámicas y actores que también juegan para lograr sus objetivos. El cálculo se refiere a posibilidades sin que se lleguen a conocer todas las acciones posibles. Adicionalmente, en una línea de tiempo donde una acción desfasada porque la situación ha cambiado, no dará los resultados previstos pero si el consumo de recursos escasos.
En definitiva, la planificación estratégica surge como respuesta a la necesidad de convivir con otros actores que también planifican y de enfrentar la resistencia de aquellos que buscan objetivos similares. Para lograr el éxito, es necesario tener en cuenta tanto la creatividad de los actores como su capacidad para responder con acciones creativas ante las acciones de otros. Es fundamental contar con un cálculo interactivo o juicio estratégico para manejar de manera aceptable la amplia variedad de posibilidades y variables presentes en la realidad.
[1] Sabemos con algún grado de conocimiento, lo que está pasando, no sabemos con certeza lo que pasará. En la Teoría del Caos se plantea de forma similar, "sabemos como comienzan las cosas, pero no como van a terminar". La situación no es de final cerrado más bien es un final abierto con múltiples escenarios, algunos algunos desconocidos y otros, los que se pueden vislumbrar, con diferentes probabilidades de ocurrencia..
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Arráez, F. Profesor Titular, fundador del Programa de Formación de Licenciados en Planificación Regional en la Universidad Ezequiel Zamora
